05. El Corán.
De un libro considerado casi intraducible, solo valido en lengua natal, un libro sin el cual no se puede comprender el basto mundo islámico. Un libro de la única religión de los tres grandes monoteístas que sigue viva, y además, en expansión.
El Corán es la escritura sagrada de los musulmanes, cima de la literatura religiosa entre los árabes. Fue escrito por el Profeta Muhammad en el temprano siglo séptimo; que le fue revelado por Dios a través del arcángel Gabriel; esto se llevó a cabo mayormente en la Meca, su lugar natal, y parte en Medina, en donde logró establecer un estado, que de otro modo hubiese sido una sociedad tribal.
Lo primero que debemos comprender del Corán es su forma. En idioma árabe literalmente significa “recitación” o “lectura”. Esto se explica por que según la creencia el Corán fue recitado de manera oral y escrito en forma de libro, siendo que, para los musulmanes el verdadero poder del Corán se encuentra en la recitación oral, ya que se lee en voz alta y melodiosa, pero igualmente los versículos fueron escritos para poder memorizarlos y guardarlos (tanto es así, que los padres mandan a sus hijos desde muy pequeños a esculas de aprendizaje del Corán), estos fueron reunidos y ordenados en un libro de manera particular y, finalmente, de manera institucional.
El Corán está compuesto de 114 partes o capítulos de diferentes tamaños. Cada capítulo es llamado surah en árabe y cada oración o frase del Corán es llamada aleya (o aya), literalmente ‘señal’. Así como la Biblia, el Corán está dividido en discretas unidades, referidas como versículos, compuestos a su vez por un total de 6.236 aleyas (versos) dejando por fuera 112 de los 113 basmalas con que empiezan las azoras pues son idénticos ("En el nombre de Dios, el Compasivo y Misericordioso") y, por lo general, se dejan sin enumerar. De manera alternativa, se pueden incluir los bizmillas en el conteo de los versos, lo cual arroja un número de 6.348 aleyas.
El Corán fue uno de los primeros textos que se redactó en árabe. Esta escrito en una forma temprana del árabe clásico que se conoce mos popularmente como árabe “coránico”. No hay muchos ejemplos de la lengua árabe de esta época (solo sobreviven cinco inscripciones en árabe preislámico).
(Una ultima palabra acerca del Corán y su traducción, repercusión en la vida social y diaria)
El mundo coránico está estrechamente ligado a la lengua árabe, que, como el hebreo o el arameo (la lengua hablada por Jesús), pertenece a la familia semita. El Corán se define a si mismo específicamente como una ‘escritura árabe’, y el mensaje es conformado por la compleja estructura de este lenguaje elegido, una estructura fundamentalmente diferente de cualquiera de las lenguas europeas. La lógica interna de la lengua semita es muy diferente de la de la lengua indo-europea como el inglés, el latín, el sánscrito y el persa. Cada palabra árabe puede retroceder a una fuente verbal trilítera, cuatro o cinco consonantes de las que derivan doce modos verbales diferentes, conformando un número de sustantivos y adjetivos. Esto se suma a la fuente trilítera, y palabras específicas son formadas con la inserción de vocales largas o cortas con la suma de sufijos y prefijos. La fuente como sí está ‘muerta’ –impronunciable- hasta que se lleva a la vida, es decir se vocaliza, con vocales, y es de acuerdo al lugar que el significado básico se desarrolla en el número de diferentes direcciones. La fuente ha sido descrita algunas veces como ‘cuerpo’ mientras que la vocalización es el ‘alma’. Sin comprender el significado y los conceptos relacionados de las palabras árabes, es imposible apreciar la riqueza del significado asociado, la dificultad de su traducción al español y las interrelaciones de las palabras árabes son obvias frente al original.
La creencia, durante algunas eras, de que el Libro era intraducible forzó a aquellos que abrazaban el Islam a aprender árabe o al menos a conocer el alfabeto. Muchas veces, esto conllevó a naciones a adoptar el árabe como su lengua nativa, como es el caso de las naciones de la península árabe. Esto ha tenido inmensas consecuencias para otros lenguajes, como el persa, turco, malayo u otros, que adoptaron la escritura árabe. Los dichos y expresiones coránicas son utilizadas en la alta literatura como en las conversaciones diarias, hasta entre los no árabes, y árabes no musulmanes.
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Datos del libro que poseo.
Datos de libro que poseo:
1ª edición, 2005
Musulmanes Shiítas de El Salvador
Biblioteca Islámica «Fátimah Az-Zahra»
Versión Castellana: Julio Cortés
ISBN: -------------
Impreso en Salvador
Aunque la verdad, en algunos pasajes es confuso y algunos de sus pies paginas son incomprensibles.
Estado de ánimo: preventivo
Escuchando: el rumor de la calle





