Piensas que nadie tuvo la culpa
Nadie tuvo la culpa. Ella sola murió, ya no recuerdo si apareció atropellada, apuñalada o simplemente alguien le dijo lo que era, y ella de vergüenza se murió. Poco importa, por que yo juro que nadie tuvo la culpa.
Aquella noche, se fue sin despedirse. Después la fui a reconocer, y sí, era ella. Muerta, muerta por una muerte intangible de una realidad tangible y sé que nadie tuvo la culpa, fue como un reloj de arena, de mis manos se fue sin control. No supe que gritarle para volviese a respirar, no supe con que injuria o caricia atravesar su muerte, y que ella volviera a respirar.
Creo que lo sabíamos y no se lo supe de decir, no se si lo quise decir, quizá hubiese sido mejor gritar, pero esa vez tampoco pude, poner en evidencia la sospecha que sabíamos que agonizaba esta unión, nuestra realidad.
Estado de ánimo: suspensivo.
Escuchando: la música del blog.




