Uno de los libros fundadores de la cosmovisión griega. El viaje de Ulises es un viaje existencial, desafiando fuerzas divinas y humanas, demonios, mares terribles y peligrosas islas de delicias.
Aunque la Ilíada tal vez sea de mayor alcance por sus proyecciones, la Odisea tiene un encanto más directo, en torno del humanísimo Ulises batallando con dioses, monstruos, diosas enamoradas y hasta con sus amigos que tratan de seducirle a la mujer. Penélope, la del famoso tejido.
a) Homero.-La Ilíada y la Odisea son no sólo las dos primeras epopeyas, sino lo más antiguos textos griegos que se han podido encontrar, pero no es aventurado suponer que son la predecesión de una larga tradición literaria. Entre ambos poemas se la han atribuido tradicionalmente a Homero, personaje cuya biografía ignoramos por completo y cuya existencia ha sido en puesta en duda por algunos. Los antiguos le pintaban ciego, quizá basándose en unos versos del himno de Apolo, del cual se creía autor este poeta. Los elementos internos a su obra tampoco sirven para arrojar un poco de luz acerca de su vida; si caso esclarecen algo de la época d su existencia que parece situarse en el sigo IX a. C., coincidiendo así con Herodoto cuando se asegura que le precedió al menos 400 años y que fue contemporáneo de Hesíodo. En cuanto a su patria ya se disputaban 7 ciudades el honor de serlo. Quíos, donde floreció una escuela de homéridas decían ser descendientes de éste.
b) La Ilíada.- La Ilíada no cata la guerra a Troya sino únicamente un episodio de la misma: la cólera de Aquiles. La causa de a pugna entre los griegos y troyanos fue el rapto de la bella Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta, por París, hijo de Príamo, rey de Troya.
c) La Odisea.- como la Ilíada, la Odisea fue dividida por los gramáticos alejandrinos en 24 rapsodias o cantos. Su asunto principal es el interminable regreso de Ulises, rey de Ítaca, a su patria, después de haber estado combatiendo en la guerra de Troya.
En los cuatro primeros cantos se nos narran los viajes de hijo Telémaco que salió de casa en busca de su padre. Ulises está detenido en una isla por la ninfa Calipso que no le permite de allí en siete años pretendiendo que sea su esposo. Al fin le deja que se haga ala mar en una balsa con la llega a tierras de los fenicios, donde Nausica, la hermosa hija del rey Alcinoo, le conduce al suntuoso palacio de su padre, a quien los suyos miraban como un Dios. Espléndidamente alojado en la suntuosa mansión, narra el propio Ulises todas las peripecias que le han acontecido con Calipso, con Polifemo, el ciclope devorador de hombres, con la diosa Circe, que con sus brebajes y mágica varita convirtió a sus compañeros en cerdos; el viaje que hiciera al Orco, tenebrosa morada de Plutón y Proserpina, los peligros que han corrido entre la sirenas, sorteando las dificultades de Escila y Caribdis y en la isla donde pastaban los rebaños del sol. Por fin Ulises regresa a su Palacio de Ítaca y, al encontrarlo invadido por un grupo de poderosos que pretendían a su fiel Penélope, les da muerte a todos.
d) El arte Homérico.- el fondo de la epopeya homérica puede considerarse en un modo histórico, en el sentido que refleja una larga etapa de evolución; contiene elementos procedentes de diversas épocas junto a otros evidentemente idealizados. Tal vez la parte de realidad que existe en el relato de la guerra de diez años no sea más que un episodio bélico de escasos relieves, que la fantasía del poeta agrando desmesuradamente.
Mucho y ferozmente sea ha cacareado acerca de la objetividad de homero, tanto por no inclinarse por aqueos ni troyanos, como porque jamás habla expresamente de sí mismo. Él jamás aparece en escena, incluso presta su voz para que otros, en diálogos narren la historia.
Pero aun con todos estos ataques no se puede negar que supo incorporar a su poesía todo el mundo de la naturaleza de su tiempo por medio de comparaciones que reproducen escenas de la vida real: le seduce el mar, al que compara con los movimientos de los ejércitos, le seducen las montañas con sus nubes, y tempestades, con sus fieras y alimañas; la vida pastoril y campesina le brinda símiles sin fin.
e) Ultimas palabras.- Sin duda alguna el personaje principal es el corazón humano, cuyas pasiones conoce a la perfección, lo que constituye al alma de la poesía homérica. Retratados por sus mismos hechos y no por afirmaciones de Homero, surgen personajes de carácter definido, de perfiles delineados y variadísimas líneas: Aquiles, por ejemplo, es el héroe orgulloso, cuya potente individualidad no admite rival; Héctor es el hombre de cuerpo entero, cuyos delicados sentimientos de padre, hijo y esposo no le impide sacrificarse por su patria; Ulises, el prudente y sagaz, que vio y conoció mucho mundo y muchos hombres y, sobre todo, se conoció a sí mismo; Andrómeda es el prototipo de la madre y esposa de singular ternura; Penélope, la mujer de fidelidad inquebrantable. Hasta los mismos dioses se revisten en Homero de sentimientos humanos.
Estas son las notas por ahora, aunque aun hay mucho por decir de esta gran obra de todos los tiempos. Dejamos a continuación el enlace para la descarga y su disfrute.
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Datos del libro que poseo:
4ª Edición 1982. Segunda Reimpresión.
Editorial Nuevo Pueblo
Impreso en México
Como curiosidad dejamos aquí la primera página de la Ilíada tal como se vería, tal como fue escrita; en griego antiguo.
Ilíada
Estado de ánimo: Lecturativo
Escuchando: Yhosvany Palma – En La Llovizna
Literatura griega y latina
a) Una visión general.
Es la literatura que está en la base de nuestra cultura. Literatura grandiosa, politeísta, paganamente vital; contrarresta la otra vertiente: la del monoteísmo judeocristiano.
Estas corrientes opuestas luchan no sólo en nuestra tradición sino en cada uno de nosotros. Por causa de ellas tenemos una cultura neurótica, insaciable, fascinante, que oscila entre la culpa y el crimen.
Poetas como Goethe, Neruda, Hölderline o Rimbaud encuentran su fuerza en la contracultura pagana que el cristianismo sepultó; y ruptura no esta solucionada.
Se anotan muy pocos títulos para no caer en ese incesante error de los profesores que nos hacen odiar la “literatura clásica” por indigestarnos con ella.
Se han puesto los libros más frescos y vigentes, que pueden interesarles por su modernidad, como los eternos poemas de amor erótico de Catulo o el Satyricón.
En los capítulos correspondientes de la Historia de la, Filosofía y la Civilización podrán completar si lo desean, su conocimiento del mundo griego y latino.
Me parece indispensable tener una idea de los presocráticos, Parménides, Heráclito y Empédocles.
b) Una palabra acerca de la Lengua y Literatura Griega.
La lengua griega no ha tenido par en flexibilidad, sonoridad y riqueza. Los griegos son desde su origen un pueblo de exquisita sensibilidad artística, forjaron un hermoso idioma que sirvió de expresión a una civilización que claramente aun persiste. Fue este, el idioma de la poesía, la retorica, la filosofía y la ciencia, en una época en la que las demás hablas de Occidente, incluso el propio latín, eran meros dialectos que ni siquiera disponían de escritura. Idioma que podríamos definir como armonioso, cuya belleza musical contribuyo notablemente a la riqueza de la poesía, idioma claro; apto para las más sutiles discusiones filosóficas, rico; capaz de expresar las múltiples ideas de aquel pueblo tan despierto y vivo.
Una cultura tan excepcionalmente dotada y con un instrumento tan perfecto que tenia por fuerza que producir obras maestras. Es apenas creíble que hayan podido acumular en tan poco tiempo tantas maravillas.
Su literatura es esencialmente original: broto con la espontaneidad de un fenómeno natural. Sin proponerse modelos, sacándolo todo de sus propios recursos y creando, con los géneros literarios, las reglas que han servido para todos los tiempos. Y en casi todos los dominios produjeron obras de tan ejemplar valor, que todavía no han sido superadas hoy en día.
Anexo) por razones de espacio no se trata el Periodo Helenico, solo nos acercaremos a comentar que el epilogo de la literatura griega fue el desarrollo de las letras griegas. El pensamiento cristiano encuentra en el pensamiento de la -Helade- un medio de difusión universal. No se nos olvide que en griego se escribió la totalidad del Nuevo Testamento, y en griego se expresaron los Padres Apostólicos. Los padres de la Iglesia griega y otros autores cristianos dejaron, a lo largo de cinco siglos, obras magistrales de del género epistolar, oratoria, historiografía, filosofía, teología y hasta poesía.
c) … una de la Romana.
Los griegos crearon los moldes por los que se habría de discurrir el arte y el pensamiento posteriores. En la literatura, como en muchos otros campos, fueron maestros de los romanos, y por consiguiente, nuestros también.
Si en el Derecho y en la organización militar los romanos se mostraron poseídos por una potente originalidad, en otros campos de la cultura supieron plegarse ente el espíritu y al pensamiento de Grecia, viendo en las impares producciones de aquel pueblo un modelo a imitar. “Grecia vencida venció a su vencedor prestándoles las artes”, digamos, por citar a Horacio, con esta frase tan lapidaria.
Se ha insistido mucho en la carencia de originalidad la literatura latina. Los mismos romanos reconocían que en este terreno estaban muy por debajo de los griegos, Así Cicerón después de afirmar al comienzo de sus Tusculanas la superioridad de Roma sobre Grecia en las costumbres y en las leyes, en la vida privada y publica, civil, militar, se ve precisado a confesar: “pero en al ciencia y en todos los géneros literarios Grecia nos aventaja”.
Más esta “inferioridad” no siempre es bien interpretada. Algunos han creído que la causa era el idioma latino, juzgándolo excelente instrumento jurídico, administrativo e incluso oratorio, pero negándole cualidades para la poesía. Otros la atribuían al carácter de los romanos, pueblo realista, practico, pobre de sentimiento e imaginación. Sin embargo estas explicaciones son meramente superficiales puesto que Roma acabo teniendo una amplia literatura y magnifica poesía, y no la hubiese podido tener, ni aun con la ayuda de Grecia, si el pueblo romano hubiese sido hermético por naturaleza a la poesía y su idioma impotente para reproducir la bellezas del modelo.
Hay que reconocer, en cambio, que aquella imitación de la literatura griega buscada conscientemente por parte de Roma, es de ordinario brillante, y en algunos casos, genial. Casi nunca se reduce a una ociosa reproducción de modelos: en los moldes helénicos vierten los romanos su manera de vivir y de sentir hasta lograr un producto enteramente nuevo.
Nota: Muy amplio y profundo es este periodo, no se han tratado aquí los géneros y los autores mas representativos, ya que, conforme avance la biblioteca trataremos de dar una visión más desmenuzada del género, el autor y al obra.
Estado de ánimo: lecturativo
Escuchando: …
Fotografiandosoloporamenizar
Objetos de placer

La escritura es el movimiento más erótico de la mano.
Estado de ánimo: estadistitivo
Escuchando: Brahms - Scherzo in C minor for violin & piano
Aquí me estoy reportando después aquella algazara y la tormenta, la verdad es que aquella mojada me dejo un tremendo malestar, pero parece que las cosas ya se ponen bajo control.
Fumo pensativo. Sin gloria; pero sin pena, ahora mismo estoy aquí otra vez cantando, como la cigarra y si esa desagradable (desgraciada) hormiga pasa otra vez por acá con su sermón, la vuelvo abono del mejor.
Estado de ánimo: Pensativo.
Escuchando: la llovizna
Si posees un disco de instalación de WinXP y por algún motivo has perdido el número de serie, ya sea; extraviaste la cajita, la impresión o no entiendes los números que escribiste en el disco y buscas esa clave de licencia de instalación. Aquí intentaremos darte una ayuda, para que puedas instalarlo.
¿Que se requiere?
Un disco de instalación Win XP
Una PC*.
Impresora ó papel donde apuntar.
*La PC en cuestión debe de tener un sistema operativo.
Procedimiento:
Introducimos el disco de Instalación XP en la unidad Lectora, de ordinario aparecerá una ventana con menús:

Que cerraremos.
A continuación abrimos Mi PC:
Vamos al menú Opciones de Carpeta*.

Vamos a Ver (junto a General)
Buscamos Mostrar todos los archivos y carpetas ocultos y lo seleccionamos

Buscamos después Ocultar los archivos protegidos del sistema operativo y lo desmarcamos. Nos pedirá confirmación.

Damos click en aceptar.
*Para deshacer esta acción solo damos click en Restaurar los Valores Predeterminados.
Vamos al menú Carpetas
Entramos a la Unidad de CD
Navegamos a la Carpeta I386
Dentro buscamos un archivo txt con el nombre de UNATTEND

Lo abrimos, en la ultima línea nos mostrara un ProductKey =
Y entre “ ” el número que nos interesa.
Lo imprimes, o lo apuntas (este punto esta de más)
Cabe mencionar que con este numero de serie se hace una instalación en limpio, sin las actualizaciones que por defecto traiga el CD de instalación, aunque si instalan los Servicies Pack.
Ahora un atajo para aquellos que no quieran hacer todo este procedimiento
se abre el cuadro de Ejecutar:
y se escribe:

donde X: es la unidad de CD-DVD
Espero les sea de utilidad.
Se aceptan dudas, preguntas, comentarios.
Estado de ánimo: intuitivo
Escuchando: …
Al igual que el texto anterior, este es da carácter imprescindiblemente formativo (o recordatorio).
El más común en lengua española es Edward McNall Burns, que adolece del reiterado eurocentrismo que termina dando una visión casi medieval de la realidad del mundo. Infinitamente superior, pero en varios tomos, es la Historia General de las Civilizaciones dirigida por Maurice Crouzet (existen ediciones de bolsillo).
Esta antología, por sus proporciones, es difícil de encontrar, alguien afortunadamente se tomo la molestia de subir el libro: Civilizaciones de Occidente. Su historia y su cultura de Edward McNall Burns. A el cual dejo el enlace:
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Datos del libro que poseo:
Solo tengo un par de tomos de Historia General de las Civilizaciones :(
Estado de ánimo: pensativo.
Escuchando: Wolfsheim- The sparrows and the nightingales.
que se abran
para siempre
los grifos
de la memoria (,)
del olvido.
a
l
t
que una tarde u
(15 de septiembre) r
a
n o s a m a m o s e n l a s
d e l a
a v e n i d a
5 p o n i e n t e
.
Estado de ánimo: recordativo
Escuchando: Sabina/Serrat - Contigo
No podría comprenderse la literatura sin una visión de conjunto del pensamiento filosófico.
Ustedes podrán elegir la que mejor les parezca.
Me atrevo a recomendar; entre los trabajos clásicos como el de Emele Brehier o Windelband (circula por la red una versión en inglés, bastante decente). En extremos recomendable la de Miguel Federico Sciacca, en un solo tomo o, en varios tomos, la que constituye tal vez la más útil y clara exposición del pensamiento de Occidente, la del filosofo italiano Paolo Lamanna.
Dejo aquí un libro* del buen amigo Alan Woods, donde expone un consistente ejemplo de filosofía dialéctica, historia de la filosofía.
Indispensable.
El libro aquí
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Datos del libro que poseo:
Emile Brehier - Historia de la filosofía
Segunda Edición 1963
Tres tomos
Como es comprensible una antología de este tipo es bastante difícil de obtener, pido disculpas por el inconveniente, tratare de conseguir alguno de los títulos mostrados arriba, si alguien los consiguiese, y quisiese colaborar. Bienvenido sea.
Estado de ánimo: receptivo
Escuchando: la música del blog
12 de Septiembre de 1847
Querida Isabel:
Las dudas terminaron. Hoy en la mañana, mientras trabajábamos en las defensas del puente, se nos ha avisado que el ejército de Scott avanza sobre nosotros. No quedará tiempo de terminar estas fortificaciones. El general Santa Anna nos visitó por la mañana, verificando el trabajo en las defensas. Ha prometido refuerzos, pero después nos llegaron rumores de que marcha con todo el resto del ejército a Querétaro. Si eso es cierto, estamos solos y abandonados a nuestra suerte.
Pero eso no es todo. Hoy en la mañana, mientras verificábamos que los cañones tuvieran doble dotación, empezaron las hostilidades. Un joven cadete de Puebla, Vicente, con el que he trabado gran amistad, se percató de movimiento en el bosque. Creímos que eran las mulas que traían madera para las defensas, pero sin duda eran caballos. Con los catalejos, pudimos ver de qué se trataba. Eran exploradores, que los americanos llaman rangers. Estaban verificando el terreno, sin contar con que nosotros estaríamos trabajando en el bosque.
Lo que pasó después fue demasiado rápido. Uno de los jinetes nos vio y ordenó cargar sobre nosotros. Seguramente no habían visto el resto de mis compañeros cadetes, por lo que avanzaron confiados. Los demás empezaron a disparar sobre ellos, y contestaron el fuego. Cuando estaban a unos diez metros, me di cuenta que mi pistola estaba atascada. Tomé una bayoneta que estaba cerca y la planté en el suelo, para detener al jinete más cercano. Tuve éxito al detener al caballo, pero el jinete estaba ileso. Sacó una espada del cinto y se dispuso a matarme.
Por fortuna, aunque era muy alto, también era torpe. Resbaló en el lodo por culpa de sus botas de montar y me dio la oportunidad de contraatacar. Y, me duele decirlo, le clavé la bayoneta en el cuello. Nos prepararon para esto, Isabel, pero matar a un hombre no deja de ser perturbador. Una vez el general Bravo nos dijo que, al matar a un hombre, no solo se le despoja de lo que es, sino de todo lo que será.
Era rubio, colorado por el sol y venía con el uniforme de los oficiales. Ellos usan insignias como las nuestras, solamente que las de ellos son dos rifles entrelazados con el águila norteamericana encima. Su uniforme era más azul que los del resto y de alguna manera, sentí pena por él. ¿Quién era, cómo se llamaba? ¿Había venido a invadir mi país por convicción o por órdenes? ¿Tenía alguien que lo esperara en casa? No debo pensar así, y menos del enemigo, pero este hombre solamente tenía unos años más que yo. Mi deber es acabar con tantos como pueda. Creo que siempre he sido más estudiante que soldado, pero ahora se me necesita. Debo dejar de pensar así.
Acabamos con todos ellos, pero solamente son la avanzada. Ésa fue la señal para volver al castillo. El coronel Xicotencatl se ha quedado a defender el puente. Nuestras fuerzas ascienden a 832 hombres. Repartidos entre el puente y las defensas, hasta llegar al castillo, han sido formados por el General Monterde de la manera más cuidadosa posible. El general Bravo ha impresionado a todos porque, apesar de su edad, ha trabajado todo el día en la preparación de las defensas. Por algo él fue un padre de la independencia. Le debemos todo nuestro respeto y no hay un hombre aquí que no daría su vida por él.
Tenemos aproximadamente unas diez piezas de artillería regadas por los muros, con dotación doble, además de dos obuses de a 8 bien equipados. Los hombres están intranquilos, pues han escuchado que las baterías del enemigo parecen no agotarse mucho, y que llegan de 100 a 200 metros más lejos que las nuestras. Además, el hecho de que traigan revólver no facilita las cosas. Ya no importa. Lo que va a pasar es inevitable y yo no puedo irme de aquí.
Por eso te escribo esto. No sé como decírtelo, pero el general Monterde nos ordenó abandonar el castillo. Nos hizo pensar en lo jóvenes que éramos y la utilidad que podríamos tener en el futuro si sobrevivíamos. Al final, nos dijo que era una orden. Sin embargo, no haré tal cosa. No pienso abandonar estos muros que son mi Colegio, en el que he aprendido tanto. Y no pienso perder la oportunidad de ver a los yanquis a la cara y decirles que no tomarán mi país sin pagar un precio. Perdóname por hablar así. Sé que siempre te molestó. ¿Recuerdas cuando nos conocimos? Ese día, en Misa, supe que estábamos destinados a ser algo más. Y de hecho, la primera conversación que tuvimos fue sobre la guerra. Dijiste que los militares éramos brutos con una bacinica en lugar de cabeza. Yo te dije “señorita, lo que acaba de decir insulta mi uniforme”. Nunca olvidaré cuando contestaste “Me llamo Isabel”. La historia que siguió fue maravillosa. Lo que compartimos, bueno y malo, la oposición de tu familia a lo nuestro, las dificultades para vernos, la incertidumbre. Pero todo tuvo su recompensa. ¿Recuerdas los paseos en la Alameda? ¿Y cuando fuimos a platicar a las montañas? ¿O cuando tuviste la brillante idea de venir a verme al Castillo, por lo que me castigaron dos semanas? ¿O esa lluviosa noche de julio cuando me dijiste que me esperarías siempre? Todo eso lo guardo en el corazón Isabel, y seguramente me dará fuerzas mañana. No sé que más decirte. Nunca fui bueno para decir adiós. Y ahora, me siento menos capaz de despedirme.
Perdóname. Sé que esperabas mucho de mí. Tendré que fallarte. El bombardeo ya comenzó, y dicen que las fuerzas de Scott traen más de 7000 hombres. No puedo irme. Hoy en la noche, los cañones del enemigo alcanzaron la última terraza, que estábamos usando como hospital. Ahora está sembrada de muertos. Han afinado la puntería y ahora tratan de debilitar el muro norte. ¿Por qué te estoy diciendo todo esto?
Quiero que me hagas un favor…. No me esperes. Yo hubiera querido que nos casáramos lo más pronto posible. Hubiera querido vivir en la Hacienda, y construir el jardín de azucenas que siempre quisiste. Pero nacimos en el siglo equivocado, Isabel. A veces, debemos sacrificar todo lo que tenemos, incluso nuestros sueños. Quizá en el futuro nos digan locos por habernos quedado aquí a enfrentar a un enemigo que nos supera 10 a 1. Pero las razones solamente las conocemos nosotros. Somos hijos de México. Sé que México es una idea, pero quizá un día nuestro sacrificio no sea en vano, y este país se levante de su estado de postración. Después de todo, no es cómo vives lo que inspira a la gente a ser mejor…es cómo mueres.
No te sientas mal. Esto no es culpa de nadie. Cásate con otro, reconstruye tu vida. Recuerda que siempre te amaré, siempre. Ya lo dije. ¿Recuerdas cómo odiabas cuando me decías “te amo” y yo no contestaba? Era porque no quería decirlo sin una buena razón. Y ahora lo digo: te amo. Pero es injusto que vivas aferrada a mi recuerdo. Es tiempo de guerra. Muchas mujeres deberán aprender a sobreponerse. Perderán hijos, padres, esposos. Pero ellos morirán por una razón mayor, pues perderán su vida defendiendo a las familias de otros. Me quedo por honor, porque no podría vivir en la deshonra si huyera de aquí. Quizá un día, se nos recuerde como hombres valientes que quisieron combatir un poco más. Quizá recuerden cómo un puñado de hombre trató de detener a una armada completa. O quizá el mundo se acabe y nadie nos recuerde. Pero esto es algo que no puedo evadir. Me lo dice el deber, pero también el corazón. Ya puedo escuchar a la infantería. No queda mucho tiempo. Me uno a mis compañeros sabiendo que no sobreviviré. Perdóname de nuevo. Nunca quise lastimarte, pero esta vez la Patria exige nuestra sangre y nuestro esfuerzo. Quizá podamos vernos en la eternidad. No sé si Dios esté de nuestra parte. Pero si lo está, estoy seguro de que te protegerá siempre y te concederá un futuro feliz. Yo no pude dártelo. Vive feliz, sin temor a lo que vendrá. Sé que eres lo suficientemente fuerte para hacerlo.
Con amor, Juan de la Barrera
Estado de ánimo: Reflexivo.
Escuchando: jazz.
11 de septiembre de 1847
Querida Isabel:
Te escribo esta carta antes de que las comunicaciones se interrumpan entre Chapultepec y la Capital. Espero que llegue pronto y que para entonces, ya estés lejos de toda esta locura. Como seguramente ya sabes, las fuerzas de la República han sufrido varios reveses y derrotas en Churubusco y Molino del Rey. El enemigo se acerca rápido y no creo que podamos resistir mucho tiempo.
Me ha llegado la noticia de que los irlandeses que han estado combatiendo en nuestras filas desde Monterrey han sido capturados en Churubusco junto con su capitán John Riley. Esto es más que lamentable, pues por lo que pude oír de él, parece que es un hombre de honor que rápidamente se había ganado la simpatía de todos los soldados. El general Monterde nos ha dicho que los ahorcarán en Mixcoac, y, a menos que podamos resistir a los americanos el tiempo suficiente, no podremos ayudarlos de alguna manera.
Son tiempos muy extraños Isa. Nunca pensé que a mis veinte años yo estaría al frente de un batallón, mucho menos combatiendo a un enemigo extranjero. No te imaginas la impotencia que se siente estar aquí, en el colegio, y escuchar las noticias dolorosas que llegan de Veracruz, de Xalapa y de Puebla. Parece que muchas poblaciones han sufrido saqueos por parte de los americanos, que se empeñan en atrapar a los guerrilleros que obstruyen los envíos de armas y de hombres que llegan desde Veracruz.
Nos llegan historias extrañas. Se nos dijo que cuando la tropa fue derrotada en Cerro Gordo, un sacerdote llamado Celedonio Domecq de Jarauta liberó a los presos en Cosamaloapan y ha liderado una guerrilla para hacerle la vida imposible a Scott. Me parece tan extraño que un sacerdote haga eso, pues dicen que usa pistola y espada, y que mató un hombre en un palenque por apoyar la invasión yanqui. Pero como van las cosas, que Dios lo bendiga. Necesitamos toda la ayuda que podamos obtener, sea de quien sea.
Desde antier se nos había avisado que si Churubusco caía, Chapultepec sería el siguiente punto de importancia para Scott. No lo dudo. Por lo que hemos visto desde Cerro Gordo, Scott es listo, y usará todos los medios para tomar Chapultepec. El castillo domina todo el valle y, aunque no es una fortificación militar, desde aquí se domina toda la ciudad. Además, aquí cerca brotan dos de los manantiales que abastecen de agua a la ciudad. Si los yanquis las toman, podrán sitiar la ciudad sin problemas, cortando el suministro de agua.
¿Cómo van las cosas en la ciudad? ¿La gente está tan desanimada como nos han contado? Aquí nos llegan historias. Nos dicen que la gente que puede irse, ya lo hizo. Dicen que los alimentos escasean y que cada vez sienten la derrota más cerca. Lo peor es que creo que la culpa de la guerra no es nuestra. Es de todos aquellos que no movieron un dedo desde hace tiempo. Desde que Texas se perdió, se hablaba de una guerra con los Estados Unidos, sin embargo, no dejamos de pelear entre nosotros. Me avergüenza decirlo, pero tal vez todos nos hayamos ganado todo este sufrimiento.
¿Tú que piensas? ¿Hay algún modo de remediar todo esto? Lo lamento por toda la gente que tendrá que sufrir si no podemos vencer. Pero a veces soy egoísta y lo lamento más por nosotros. El solo hecho de pensar que no volveré a verte me causa más miedo que todo el ejército que amenaza el castillo. No quiero sonar trágico, pero esa posibilidad se vuelve cada más cercana. ¿Es el destino Isabel? Si es eso, es bastante injusto. Pero en estos tiempos de acero y sangre quizá no haya espacio para los dos. No quiero escribir más por hoy. El general Monterde nos ha encargado fortificar las defensas y necesitaré dormir. Duerme bien Isa, y sé fuerte. Sé fuerte por los dos.
Prometo, mañana volver a escribirte.
Estado de ánimo: Suspensivo.
Escuchando: los grillos en la noche.
Los años 70 eran difíciles en América Latina...No había un solo país que no estuviera marcado por gobiernos de ultraderecha o pretensiones por acabar con los de izquierda...
En Ecuador pasaba lo mismo: grupos de avanzada luchaban por mantener vivos los ideales de la revolución con "El Ché" como el máximo ejemplo de una lucha por el hombre nuevo.
El 11 de septiembre de 1973, Allende desde su trinchera decía sus últimas palabras porque Pinochet con la bajeza más cruel lo traicionó para tomar el poder por el medio que fuera.
Me contó mi madre, que un amigo suyo de aquellos que formaban las células revolucionarias en mi país, le contó cómo vivió ese día: no paraban de sonar sirenas, se perseguía a todo muchacho que tuviera apariencia de "jiposo", se registraron casas para encarcelar a quienes tuvieran libros del Ché o de procesos revolucionarios...bombas, cañonazos, gases pimienta, toletazos, puñetes y disparos...
Los chilenos lloraban, corrían, se escondían, y muchos pusieron su cuerpo para enfrentar lo que estaba por venir...
En medio de toda esa convulsión murió Salvador Allende, y pocos días después miles de personas comprometidas con la ideología de cambiar este mundo por la convicción más no por la fuerza...
(Cortesía para este Post Vanesa Vergara)
Se puede escuchar la canción aquí:
Beatriz lloraba en la plaza un 28 de Septiembre
y el viento llevaba lejos hojas tristes solamente.
La bandera medio izada, campanas doblando a réquiem.
Allende era un magnetismo poderoso de La Habana, que bajito sollozaba.
El exilio es un camino difícil de contra marcha
penitente y arraigado.
Me regalaron a Víctor, supe de Violeta Parra.
Y en Alamar los balcones una cueca susurraban
y Neruda fue el poema veinte de la madrugada.
Y a dónde fuiste a dar con tu equipaje de sol
a mi tierra, señor.
Con sus casitas pequeñitas y con balcón y cartilla, señor
palomar de la tristeza y en sueños poder volver.
Tus hijos van de rojo a la escuelita mejor
pañoletas de amor.
Perdieron el acento y la afición al fútbol, ahora juegan béisbol
con negritos cenicientos, a la hora de los recreos.
Algunos no entendieron ese estatus de extranjero
y se fueron a buscar algo mejor.
Cada uno por su banda fueron a parar a Holanda
o a países de una nórdica región
pues de momento allí no hay racionamiento
y hay autobuses vacíos, y el calor es más pasable que en el mío.
Me enamoré del charango y de mujeres chilenas.
Y me aprendí en las noches el misterio de las quenas.
Y supe de los suicidas y de las cartas que llegan.
Y adiviné la esperanza bajo la humedad eterna
de aquellos ojos canela.
Discuten en sus peñas las ideas con que sueñan
La política, la vida y el folklore
y a veces no hay concilio el parlamento en el exilio
tiene mesas separadas por partidos, casi nada.
Muchas veces no concuerdan
y mi mente nunca llega a comprender esos matices de la izquierda.
Pero todos se alegran al saber que en Isla Negra
los amantes graban protestas de amor.
Que se oyen como el rayo las cazuelas en Santiago
y que el sur será posible con valor
como un delirio, creer en el des-exilio
y el imperio de los nuevos chilenos.
Estado de ánimo: recordativo.
Escuchando: Frank Delgado - chilenos
E-Mail
Un hombre comenzó a platicar conmigo; mientras bebía su lata de cerveza helada. Estábamos sentados en una banca del parque Paseo Bravo, era verano. Hablamos de algunas ciudades mexicanas y extranjeras, describimos mujeres y fue entonces que él preguntó si esperaba a una y no quedó otra que asentir.
–Es tu novia –me dice el hombre–.
–No… apenas mi amiga.
–Y ¿por qué la espera?
–Le escribí por e-mail que me encontraría todos los sábados de julio de 14:00 a 15:00 horas justo en esta banca, al lado del reloj.
–¿Y le contestó?
–No… no he tenido tiempo de checar mi correo, pero algo me dice que ella llegará uno de estos sábados.
–Le hubiera hablado por teléfono.
–Ojalá supiera su número. ¿Sabe?…, detesto comunicarme a través de una computadora y si tengo un e-mail es para que no me vea tan atrasado y además, me sirve para estar en contacto con aquella gente a la que no puedo telefonear. Sin embargo, le confieso que nos conocimos en el camión que va de aquí, hacia San Andrés Cholula. Era la última noche de enero, yo iba releyendo –como por cuarta vez- el libro Aguas Primaverales, cuando de pronto mi vista se vio perturbada por una muchacha que se sentó en frente, sacó de su mochila un libro y lo comenzó a leer. Mi curiosidad me hizo decirle un, qué lees, y ella me mostró la portada, leí: El arte de amar, de Erich Fromm. ¿Premonición? No lo sé. Tan sólo me limité a decirle que gusto de la lectura y me le presenté como un escritor en ciernes. Antes de que ella bajara, le entregué una hojita con mis datos. Creí que nunca la volvería a ver. Pasaron cerca de quince días y al salir de su casa –él hombre contesta gracias– abordé el camión con destino a esta ciudad y he ahí, ella sonrió. Tras saludarnos, me senté a su lado y le conté que iba a entrevistarme con el director del diario Eternity y para que creyera en mi palabra, le mostré la impresión del correo. Ella comentó que me mandaría uno, tan pronto tuviera un break. Y bajé donde ella solicitó la parada, atravesamos éste mismo parque y la dejé en el paradero de la calle siguiente donde abordó el camión escolar.
“Creí que nunca me escribiría y lo hizo en abril. Me pidió disculpas por su retraso. Mi respuesta fue larga, muy ad hoc con mi oficio y le mandé un archivo adjunto con los dos primeros cuentos que me publicaron en un suplemento del periódico Recapitulación. Contestó en la primera semana de mayo con un parabién. Así fueron sus mensajes: breves y con mucho silencio.
“No hace mucho enfermé de gripa y me llené de trabajo, sabe… la estoy haciendo de reportero en una revista. No pude ir a un café-internet. Una semana después leería una postal al abrir mi e-mail: Estás ahí… ¿Sí? Entonces recibí un beso, un abrazo y un adiós”.
Y el viejo iba a hablar, pero le hice un ademán y entonces, me dejó continuar:
–Si ella abre su correo un día de estos, se mortificara por haberse amistado con un hombre que casi no recuerda su rostro, apenas la voz y los ojos.
“Pero… bueno, sí esto que le estoy contando lo escribiera en forma de cuento y se lo mandara por e-mail con la advertencia de que será publicado en mi blog y en el periódico donde colaboro, ¿cree usted que ella vendrá corriendo a mí, creyendo que soy su hombre?”
Publicado.
Estado de ánimo: subjetivo.
Escuchando: La música del Blog